INFORME AGRONÓMICO |
La Pampa. Alivio parcial tras las lluvias y proyección récord para el girasol
Relevamiento del 23 de febrero al 1 de marzo
Febrero aportó precipitaciones más generalizadas que moderaron el estrés y mejoraron el estado general, aunque persisten contrastes por ambiente y fecha de siembra. Con cosecha incipiente, se realizó la primera estimación de girasol, que anticipa una producción récord impulsada por la mayor superficie sembrada, a pesar de la variabilidad de rindes entre zonas.


Luego de la tendencia de calor y déficit hídrico que caracterizó diciembre y parte de enero, a mediados de febrero comenzaron a registrarse precipitaciones más generalizadas, que contribuyeron a recomponer parcialmente el agua útil en el perfil. Esto resultó determinante para los cultivos que aún transitaban etapas reproductivas clave y se reflejó en una mejora del estado general. Tras el pico de deterioro registrado en enero, la proporción de lotes en condición regular y mala descendió en todos los cultivos, aunque con magnitudes diferentes y con una recuperación más marcada en girasol. Aun así, la respuesta continúa siendo heterogénea y depende del ambiente y la fecha de siembra, rasgo que se mantiene como característico de la campaña.

En girasol, el avance de cosecha es aún incipiente, con los primeros lotes trillados en General Pico, Catriló y Alta Italia, y se espera una mayor generalización de la labor en los próximos días. En este contexto, se realizó la primera estimación de producción, con un rinde provincial promedio cercano al histórico y una producción récord proyectada en 700 mil toneladas, explicada principalmente por el incremento de superficie sembrada, que sería la más alta registrada. Los rindes reportados muestran un rango amplio, reflejando la marcada incidencia de la fecha de siembra y del ambiente. En los planteos tempranos, que atravesaron su período crítico durante el pico de calor y sequía de diciembre–enero, las precipitaciones posteriores no alcanzaron a compensar el estrés hídrico sufrido, por lo que su potencial productivo se vio limitado. Los resultados más bajos se registraron en Guatraché y Embajador Martini, con valores cercanos a 10 qq/ha. En contraposición, en planteos más tardíos y/o en zonas con mayor potencial y lluvias más oportunas, como Catriló e Intendente Alvear, se informaron rindes máximos de 35 y 34 qq/ha, respectivamente.
El maíz continúa mostrando la mayor divergencia entre fechas de siembra. Los maíces tempranos atravesaron su período crítico bajo estrés hídrico y térmico y, al momento del relevamiento, se encontraban mayormente en formación de granos y madurez, con el resultado productivo prácticamente definido. En distintas zonas, los colaboradores coinciden en que las lluvias llegaron tarde y el rendimiento ya quedó comprometido a escala de lote. Si bien esta fecha representa una porción menor de la superficie provincial y atenúa el impacto agregado, las pérdidas en los lotes afectados son concretas. En contraste, los maíces tardíos aparecen en estadios de llenado, con más reportes de estrés leve o sin efectos que en enero. Referentes señalaron que las lluvias de febrero coincidieron con etapas sensibles del cultivo, favoreciendo un desarrollo óptimo; aunque aún es temprano para estimaciones precisas, las perspectivas resultan más alentadoras.


En soja, la combinación de un buen implante inicial, la plasticidad del cultivo para recuperarse del estrés y las lluvias oportunas de febrero permitió que la mayoría de los lotes alcance el período de llenado de grano en buenas condiciones, configurando un panorama productivo favorable. La soja temprana y parte de la tardía transitan etapas críticas, mientras que otra fracción de la tardía inicia la formación de vainas. Persisten, sin embargo, contrastes marcados por ambiente: en zonas con tosca superficial y lomas, donde la disponibilidad de agua se vio limitada, el estrés de enero dejó lotes “marcados”, con crecimientos desparejos y vainas con menor número de granos. En sectores más favorecidos por las precipitaciones recientes, como en Colonia Barón y Coronel Hilario Lagos, se reporta un mejor desarrollo vegetativo y reproductivo y, de sostenerse las lluvias, se proyecta potencial para alcanzar rendimientos elevados.
El maní se encuentra atravesando el período crítico y mostró una mejora de condición tras las lluvias de febrero respecto del relevamiento anterior, aunque referentes advierten que se requieren temperaturas más moderadas para sostener la terminación de frutos. En Conhelo, se reportan lotes más avanzados hacia madurez, pero con un historial de déficit hídrico prolongado que habría limitado el desarrollo de manera irreversible, moderando las expectativas de rinde. El sorgo transita etapas reproductivas, desde buche hasta llenado de grano y, si bien en general mantiene un panorama heterogéneo. Se reportaron situaciones de estrés por falta de agua y temperaturas elevadas en Jacinto Aráuz, con riesgo de pérdidas importantes si no se registran precipitaciones en el corto plazo.
En cuanto al estado sanitario, en maíz la presión sanitaria es baja en términos generales. Se registró roya del maíz (Puccinia sorghi) con incidencia baja en varias localidades de Chapaleufú, Conhelo y Rancul, sin llegar a configurar un problema extendido. Además, en Caleufú y Winifreda se registró pulgón de la hoja (Rhopalosiphum maidis) en flor masculina, sin impacto observable en la polinización. En girasol, se reportó presencia extendida de roya negra (Puccinia helianthi), cuya aparición tardía reduciría su impacto sobre el desarrollo, junto con presencia baja de medidora (Rachiplusia nu). En soja, el patrón más frecuente combinó arañuela roja (Tetranychus urticae) con incidencia alta, junto a complejos de chinches y orugas defoliadoras y desgranadoras con incidencia media, que en la mayoría de los casos ya recibieron aplicaciones; en Chapaleufú y Realicó, la arañuela aparece menos dominante y se destacan oruga bolillera (Helicoverpa gelotopoeon) y medidora con incidencia baja a media. En maní, la arañuela roja se mantiene como principal adversidad, con incidencia media a alta y aplicaciones en los lotes más afectados. En sorgo, no se reportaron problemas sanitarios relevantes.
Contexto climático

En febrero, las precipitaciones mostraron una distribución heterogénea, con mayores aportes y cercanos al promedio histórico en la franja central de la zona estudiada, mientras que, en algunos departamentos del noreste, los acumulados resultaron inferiores a lo esperable para la época. Aun con estas recargas, el mapa de agua útil indica que la disponibilidad hídrica continúa limitada en gran parte de La Pampa, con mejoras más claras hacia la zona central. De acuerdo con el pronóstico trimestral del SMN, se esperan precipitaciones similares a lo normal, mientras que las temperaturas tenderían a ubicarse por encima de lo normal en la provincia.


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