
A partir de los datos proporcionados por la Red de Estaciones Meteorológicas de la Bolsa de Cereales de Córdoba, presentamos el informe agrometeorológico que refleja el análisis de las variables temperaturas del aire y precipitaciones para la provincia de Córdoba en el mes de abril del año 2026.
Para este informe se recopilaron datos mensuales de más de 100 Estaciones Meteorológicas automáticas, las cuales se encuentran distribuidas en la zona agrícola de la provincia.
Merecen especial reconocimiento los Referentes de las Estaciones Meteorológicas quienes brindan su colaboración para el cuidado de los equipos, sin lo cual no sería posible llevar adelante esta Red.
Nuestra Red de Estaciones Meteorológicas de la BCCBA puede ser consultada en: Acceso-Estaciones Meteorológicas de la Bolsa de Cereales de Córdoba
ANÁLISIS DEL MES DE ABRIL DE 2026
Durante abril de 2026, las precipitaciones se distribuyeron de manera generalizada en la provincia de Córdoba, con mayores acumulados hacia el este y noreste provincial, aunque el centro y sur también registraron aportes significativos (Fig. 1 y Fig. 2).
Al comparar con abril de 2025 (Fig. 2), se observa un cambio marcado en el comportamiento pluvial. En 2025 predominaron acumulados bajos a moderados, con valores más destacados sólo en sectores del este y sudeste. En cambio, abril de 2026 presentó lluvias más abundantes y extendidas, con una franja de mayores acumulados sobre el centro, este y noreste de Córdoba.
En cuanto a la temperatura media del aire, la Figura 3 muestra una distribución espacial similar entre abril de 2025 y abril de 2026, manteniéndose el gradiente térmico propio de la época, con valores más elevados hacia el norte provincial y menores hacia el sur y el área serrana. Sin embargo, en abril de 2026 se observa un leve aumento térmico respecto al año anterior, con una mayor extensión de isotermas cercanas a los 17 °C y 18 °C sobre el centro, este y norte de Córdoba.
Reporte de lluvias (mm)
Figura 1. Mapa de precipitaciones acumuladas de abril 2026.
Tabla 1. Variación departamental de las lluvias con respecto al promedio (serie 2007-2025).
Acumulado de Precipitaciones (mm)
Figura 2. Isohietas del mes de abril 2025 vs abril 2026.
Temperatura Media (°C)
Figura 3. Isotermas del mes de abril 2025 vs abril 2026.
OBSERVACIONES COMPLEMENTARIAS
Al analizar la variación de las precipitaciones a nivel departamental, se observa que abril de 2026 presentó acumulados superiores al promedio histórico en todos los departamentos evaluados. Las diferencias más marcadas se registraron en Capital (+247 %), Río Primero (+232 %) y Calamuchita (+180 %), seguidos por Tercero Arriba (+170 %) y San Justo (+156 %). En términos generales, la provincia acumuló un 107 % por encima del promedio para el mes, lo que evidencia un abril con lluvias favorables y de distribución extendida. Si bien los mayores acumulados se concentraron en departamentos como San Justo, Río Primero, Tercero Arriba y Unión, el comportamiento fue positivo en toda el área analizada, aportando una mejora significativa en las condiciones hídricas del suelo.
Desde el punto de vista agronómico, estos aportes favorecieron la recomposición de humedad del suelo luego del ciclo estival y mejoraron las condiciones de base para la campaña fina. En sectores con mayores acumulados, la humedad superficial pudo dificultar de manera temporaria el tránsito de maquinaria y algunas labores de cosecha o preparación de lotes.
Figura 4. Anomalías de lluvias por departamento (promedio 2007-2025).
La distribución de las precipitaciones se reflejó en el contenido de agua útil en el suelo hacia fines de abril (Figura 5). Los mapas publicados por el SMN-INTA-FAUBA muestran mejores condiciones hídricas en gran parte del centro, norte y este del país, con porcentajes elevados tanto en la capa arable como en el perfil. En Córdoba, las reservas más favorables se ubicaron principalmente hacia el este y sudeste provincial, en concordancia con los mayores acumulados registrados durante el mes.
Hacia algunos sectores del noroeste, los contenidos de agua útil fueron menores, especialmente en la capa superficial. Desde el punto de vista agronómico, la recomposición de humedad resulta favorable para la planificación de la campaña fina y para la implantación de cultivos invernales, aunque las diferencias regionales deberán seguirse durante mayo, particularmente en los ambientes con menor recarga.
Figura 5. Contenido de agua útil en el suelo a finales de abril (SMN-INTA-FAUBA).
Por último, en la Figura 6 se presentan las temperaturas extremas registradas durante el mes. En términos generales, los registros máximos se localizaron sobre el noreste provincial, mientras que las temperaturas mínimas se concentraron en el sur de Córdoba. Estas diferencias reflejan el gradiente térmico típico de la transición hacia la estación fría del año.
Figura 6. Temperaturas extremas registradas en el mes.
TENDENCIA CLIMÁTICA: PRÓXIMO TRIMESTRE MAYO-JUNIO-JULIO 2026
Figura 7. Pronóstico de precipitación y temperaturas, consenso MAYO-JUNIO-JULIO 2026 (tomado del SMN).
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) publicó el 30 de abril el pronóstico climático trimestral para mayo-junio-julio de 2026. Para la provincia de Córdoba, el informe indica las mismas probabilidades de precipitaciones en las tres categorías, lo que se conoce como climatología. En cuanto a las temperaturas, se prevé una mayor probabilidad de valores superiores a los normales para el trimestre. Esta información debe interpretarse como una tendencia probabilística y complementarse con los pronósticos de menor plazo.
Estado y pronóstico de “El Niño” y “La Niña”
Figura 8. Pronóstico de probabilidad de ocurrencia del fenómeno ENOS.
De acuerdo con el pronóstico probabilístico de mediados de abril, los modelos internacionales muestran una alta probabilidad de condiciones asociadas a El Niño para los próximos trimestres. La categoría neutral mantiene una participación menor y La Niña aparece con muy baja probabilidad. Esta señal climática de gran escala debe considerarse como un elemento de seguimiento, ya que su impacto regional dependerá de la evolución atmosférica y de la distribución efectiva de las precipitaciones durante los próximos meses.